El estudio que siguió a miles de day traders durante años (y cómo acabó)
Cada vez que alguien pregunta si se puede vivir del day trading, internet responde con testimonios. Nosotros preferimos responder con el mejor dato disponible. Existe un estudio que no le preguntó a nadie cómo le iba: miró directamente las cuentas. Se titula "Day Trading for a Living?", lo firman Fernando Chague, Rodrigo De-Losso y Bruno Giovannetti, y siguió a todas las personas que empezaron a hacer day trading en el mercado de futuros de Brasil durante un periodo de varios años. Todas. También a las que lo dejaron a la semana. Ese detalle, que parece menor, es justo lo que lo convierte en oro.
Qué hicieron exactamente los autores
Los investigadores obtuvieron los registros administrativos de la bolsa brasileña y localizaron a todos los individuos que empezaron a operar intradía en futuros (los minicontratos sobre el índice bursátil, un mercado enorme y muy líquido) entre 2013 y 2015. A partir de ahí siguieron su actividad real: cuánto operaban, cuánto tiempo aguantaban y cuánto dinero ganaban o perdían después de costes.
No hay encuestas. No hay autoinformes. Hay operaciones reales con dinero real, registradas por la propia bolsa. Y hay una decisión metodológica clave: separar a la gente según su persistencia. Porque el argumento habitual de la industria es que "los que pierden son los que abandonan pronto, sin formarse ni practicar". Bien. Este estudio permite comprobar qué pasa con quienes sí persisten.
Los resultados, uno por uno
Según reportan los autores, cerca de 20.000 personas empezaron a hacer day trading en ese mercado durante el periodo estudiado. La mayoría abandonó relativamente pronto, casi siempre tras perder dinero. El grupo interesante es el de los persistentes: unas 1.500 personas que siguieron operando más de 300 sesiones, es decir, más de un año de actividad continuada. Su resultado, tal y como lo describe el paper:
- Alrededor del 97% de quienes persistieron más de 300 sesiones perdió dinero.
- Solo en torno al 1% ganó más que el salario mínimo brasileño.
- Apenas un 0,5% ganó más que el sueldo inicial de un cajero de banco.
Léelo despacio. No dice que el 97% de los que lo intentan pierde. Dice algo peor: que el 97% de los que aguantaron más de un año entero operando, los disciplinados, los que "no se rindieron", perdió dinero. Y de la fracción mínima que ganó, casi nadie sacó más de lo que habría cobrado en un empleo básico de banca, con la diferencia de que el cajero no arriesga sus ahorros cada mañana.
Hay un segundo hallazgo que duele más que el primero. Los autores buscaron evidencia de aprendizaje: si el day trading fuera una habilidad que se pule con la práctica, los resultados deberían mejorar con la experiencia. No encontraron esa mejora. Según el estudio, el desempeño de quienes llevaban cientos de sesiones no era mejor; los datos apuntan a que persistir más se asociaba con seguir perdiendo.
El estudio siguió las cuentas reales de todos los que empezaron a hacer day trading en futuros brasileños entre 2013 y 2015. Entre quienes persistieron más de un año, el 97% perdió dinero y solo una fracción mínima ganó más que un salario básico. Y la práctica no mejoraba los resultados.
Por qué este dato pesa más que cualquier testimonio
Circulan muchas cifras sobre traders que pierden, y no todas valen lo mismo. Este estudio destaca por tres motivos.
Primero, mide la población completa, no una muestra. Al incluir a todos los que empezaron, también a los que abandonaron, elimina el sesgo de supervivencia que contamina lo que ves en redes, donde solo publican los que van bien (o dicen ir bien).
Segundo, mide dinero real después de costes, no rentabilidades teóricas ni cuentas demo. Las comisiones y el deslizamiento están dentro del número.
Tercero, mide day trading puro, no inversión en general. Otros trabajos ya apuntaban en la misma dirección: la página de Terrance Odean recoge décadas de investigación sobre cómo operar en exceso daña la rentabilidad del particular, incluido su estudio sobre day traders en Taiwán. Y los reguladores europeos llegaron por su cuenta a un paisaje parecido: la AMF francesa encontró que cerca del 89% de los clientes particulares de CFD y forex perdió dinero en un periodo de cuatro años, y ESMA obligó a los brókers a publicar que entre el 74% y el 89% de las cuentas minoristas de CFD pierde. El estudio brasileño no es una rareza. Es la pieza más limpia de un puzle que ya estaba montado.
Las objeciones habituales, revisadas
"Eso es Brasil, aquí es distinto." El mercado estudiado es uno de los de futuros más grandes del mundo, electrónico y líquido. Los costes por operar allí no eran peores que los que paga un minorista en otros países, y la naturaleza del juego (predecir movimientos intradía compitiendo contra profesionales) es la misma en São Paulo, Madrid o Chicago.
"Perdían porque no tenían formación." El estudio no puede medir cuántos cursos hizo cada uno, cierto. Pero sí midió lo que la formación promete producir: mejora con la experiencia. Y no apareció. Trescientas sesiones son cientos de horas de pantalla. Si la práctica intensiva por sí sola bastara, se vería en los datos.
"Los buenos estaban en el 1%." Sí, existen. El estudio los encuentra. La pregunta honesta no es si alguien gana, sino cuál es tu probabilidad realista de ser esa persona y qué te cuesta descubrirlo. Como referencia, hasta los gestores profesionales lo tienen difícil: los informes SPIVA de S&P muestran de forma persistente que la mayoría de fondos activos no bate a su índice a largo plazo. Con equipos, terminales y años de ventaja.
Qué hacemos nosotros con este dato
No usamos este estudio para decirte que abandones. Lo usamos para que decidas con los ojos abiertos, porque quien te vende el sueño nunca te enseña la tasa base. De aquí salen consecuencias prácticas:
- Trata el day trading como lo que los datos dicen que es: una actividad donde la posición por defecto es perder. Quien empieza asumiendo que será la excepción ya cayó en la primera trampa.
- No dejes tu empleo. El estudio compara los resultados con salarios básicos por una razón: incluso entre los pocos ganadores, vivir de esto fue rarísimo.
- Si aun así quieres intentarlo, arriesga solo capital que puedas perder del todo, ponle un presupuesto cerrado como a cualquier formación cara, y mide tus resultados con un diario desde el primer día. Los números te dirán antes que nadie si estás en el 97% o en el 1%.
- Desconfía de quien cite solo testimonios. Si alguien te promete resultados y no menciona estudios como este, ya sabes por qué no lo hace.
El paper está disponible en SSRN y te animamos a leerlo, aunque sea el resumen. En Capital Honesto creemos que puedes formarte, practicar con riesgo controlado y llegar a tus propias conclusiones. Pero mereces empezar sabiendo cómo acabó la historia para los miles que empezaron antes que tú. Eso es lo que este estudio cuenta. Y nadie lo cuenta en los anuncios.
Preguntas frecuentes
¿Qué encontró el estudio de day traders de Brasil?
Los autores siguieron a todas las personas que empezaron a hacer day trading en futuros brasileños entre 2013 y 2015, usando registros oficiales de la bolsa. Entre quienes persistieron más de 300 sesiones, el estudio reporta que alrededor del 97% perdió dinero, y solo una fracción mínima ganó más que un salario básico. Además, los autores no encontraron evidencia de que la práctica prolongada mejorase los resultados.
¿Por qué este estudio es más fiable que otras cifras sobre day trading?
Porque no se basa en encuestas ni en testimonios, sino en los registros administrativos de la propia bolsa: operaciones reales, con costes reales, de toda la población que empezó en ese periodo. Al incluir también a quienes abandonaron, evita el sesgo de supervivencia que infla casi todas las cifras que circulan en redes. Es lo más parecido a un censo del day trading minorista que existe.
¿Significa esto que nadie puede vivir del day trading?
No exactamente. El estudio reporta que una fracción muy pequeña de los persistentes ganó más que un salario básico, así que ganadores existen. Lo que el dato deja claro es la probabilidad: la inmensa mayoría pierde, y persistir años no lo arregla. Si decides intentarlo, hazlo con capital que puedas perder, con riesgo limitado y midiendo tus resultados con un diario, no con sensaciones.
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