Glosario

CFD (contrato por diferencia)

Un CFD (contrato por diferencia) es un acuerdo con tu bróker por el que, al cerrar la operación, una parte paga a la otra la diferencia entre el precio de entrada y el de salida de un activo. Nunca compras el activo en sí: no tienes la acción, ni el oro, ni la divisa, solo un contrato que replica su precio. Es el instrumento con el que opera la inmensa mayoría de los traders minoristas y de las cuentas de fondeo, casi siempre con apalancamiento.

Un ejemplo con números

Abres un CFD sobre una acción que cotiza a $100 y compras el equivalente a 50 acciones. No pones $5.000: con apalancamiento 1:5, tu bróker solo te pide $1.000 de margen. Si la acción sube a $104, cierras y el bróker te paga la diferencia: 50 x $4 = $200, un 20% sobre tu margen. Si baja a $96, la diferencia la pagas tú: -$200, un 20% perdido con un movimiento del 4%.

Y hay más peajes: pagas el spread al entrar, quizá una comisión, y si mantienes la posición de un día para otro, un swap diario por el dinero prestado. Un CFD que aguantas semanas puede costarte en swaps una parte importante del beneficio que esperabas.

Por qué te importa

Porque si operas forex, índices, oro o cripto en una plataforma minorista, casi seguro que operas CFDs aunque nadie te lo haya dicho así. Y eso tiene dos consecuencias que conviene mirar de frente. La primera: tu contraparte es el bróker, no un mercado central. Tu posición vale lo que valga la empresa que tienes enfrente, y por eso solo tiene sentido operar con un bróker regulado que responda ante alguien.

La segunda es el dato que los propios reguladores obligan a publicar: en la mayoría de brókers europeos, entre el 70% y el 80% de las cuentas minoristas pierde dinero con CFDs. No porque el instrumento sea una estafa (es una herramienta legítima y flexible, que permite operar al alza y a la baja con poco capital), sino porque el apalancamiento multiplica los errores igual que los aciertos. Nuestra lectura honesta: el CFD no es tu enemigo, pero tampoco tu amigo. Es una lupa. Amplifica lo que ya haces, bueno o malo. Si no tienes gestión de riesgo, el CFD solo hará que te arruines más rápido.

Preguntas frecuentes

¿Con un CFD soy dueño del activo?

No. Con un CFD nunca compras la acción, el oro o la divisa: firmas un contrato con tu bróker que replica el movimiento del precio. No tienes derechos de accionista, no puedes llevarte el activo a otro sitio y tu contraparte es el propio bróker. Por eso importa tanto que esté regulado: tu posición vale lo que valga la empresa que tienes enfrente.

¿Por qué la mayoría pierde dinero con CFDs?

Por la combinación de apalancamiento y costes. El apalancamiento multiplica las pérdidas igual que las ganancias, y cada operación paga spread, comisiones y, si la mantienes de un día para otro, swap. Los propios brókers regulados en Europa deben publicar el dato: en la mayoría, entre el 70% y el 80% de las cuentas minoristas pierde dinero operando CFDs. El instrumento no es una estafa, pero castiga muy caro operar sin gestión de riesgo.

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